Indice­FAQ­Buscar­Miembros­Grupos de Usuarios­Registrarse­Conectarse
Publicar nuevo tema   Responder al temaCompartir | 
 

 La liberación de los Einherjar

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Miér Sep 10, 2008 1:21 am

- Ahora… es realmente atractivo – Undómiel dio un golpecito amistoso al nigromante y mientras entraba con delicadeza en el agua le dijo con el puño en alto:

- ¡Buen trabajo!

Nadaron hasta las rocas en las que habían planeado ocultarse y esperaron pacientes a que los hechizos del nigromante hicieran efecto sobre la Doncella del Lago. Podían ver cómo Caramon seguía entonando la sensual melodía desde la orilla.

- Llevamos por lo menos dos horas aquí, estoy harta de escuchar la maldita cancioncita élfica – refunfuñó al fin Undómiel -. ¿Estás seguro que esas pociones tienen efecto sobre las hadas? – Ashran asintió con seguridad -. Pues vaya, si que se hace de rogar la condenada… Seguro que piensa que haciendo esperar a los hombres se hace más interesante para ellos. ¡Ja! Conocí a una chica en… uhm… - la muchacha se había acomodado en la roca, estaba medio estirada y con las piernas cruzadas -. En… creo que fue en Tirith. ¡Buah! Es una ciudad realmente grande y con muchos jardines, deberías ir a verla. Bueno, lo que te decía. Conocí allí a una chica, Elenna. Bueno, de hecho no la conocía en persona pero sí de vista y de habladurías. Se la conocía en el pueblo con “La dulce espera” ¿Sabes por qué? Porque era bella y dulce pero siempre hacía esperar a sus amante. Todos los hombres la deseaban y sufrían esperándola, temían que no viniera ¿Pero sabes qué pasaba siempre al final? – el nigromante que parecía haber estado ausente todo aquel tiempo dibujó una expresión de sorpresa en la cara. Undómiel se incorporó de la posición estirazada en la que estaba y estiró un poco el cuello para poder ver qué es lo que miraba su compañero.

Perfectamente ocultos tras las rocas observaron como en la gran roca que sobresalía cerca de la orilla se estaba dibujando una especie de puerta en forma de arco. En cuanto el dibujo estuvo terminado, los trazos se iluminaron de golpe y en la piedra se abrió una grieta, el agua se adentraba en ella formando un canal que travesaba la roca. La valquiria sonreía. En sus ojos se reflejaba la luz que aún desprendía la puerta y susurrando terminó su historia:

- Al final ella siempre aparecía y ellos, enfadados, la rechazaban. Se quedó sola.

Los dos continuaron admirando el panorama. Por el canal que se acababa de formar apareció una pequeña barca de madera dorada y brillante. Sobre la embarcación vislumbraron la silueta de la Gwragedd Annwn. La Doncella del Lago estaba de pie sobre la embarcación, sin apenas moverse. Vestía una túnica blanca muy holgada y fina que le llegaba hasta los pies. Su pelo, también de color blanco se deslizaba ondulante hasta las rodillas. Era de piel fina y clara y extremadamente hermosa. Sus movimientos eran tan delicados y frágiles que parecía que fuera a romperse de un momento a otro.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Miér Sep 10, 2008 3:09 pm

Al tocar la barcaza la orilla del lago, a la altura de Caramon, este detuvo su cante y se arrodilló sobre una de sus piernas, con una marcada inclinación. Para acto seguido dedicar una sonrisa cautivadora a la dama del lago, que le miraba expectante.

-Te estaba esperando.-Dijo el golem con voz calmada. –Las historias acerca de tu belleza me han llegado a través del viento que venía del norte. Y ni cuando dijeron que las estrellas habían bajado para saludar la segunda luna que en las noches se reflejaba en este lago, con la luz de tu esencia, me hicieron soñar con tu verdadero rostro.- Y el bárbaro se levantó alzándose por encima de ella, para con paso firme acercarse a la barca dorada, esperando una invitación de la Gwragedd Annwn.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Miér Sep 10, 2008 5:13 pm

Mientras tanto Undómiel se había tapado la boca con las dos manos para evitar reírse. “Qué cantidad de cursiladas pueden decirse en tan poco tiempo” pensó la muchacha mientras sonreía. El nigromante se percató de los fracasados intentos de la chica por controlar su risa y la miró desafiante, a lo que ella respondió susurrando:

- Perdona… es que… - Undómiel se puso seria de golpe y continuó:

- … me ha parecido realmente precioso lo que le ha dicho, deberías darme algunos frascos de tu poción para probarla en hombre lobo, igual se vuelven menos brutos y más… - “cursis” pensó ella y volvió a taparse la boca para contener la risa y dijo:

- … más delicados y románticos, que les hace falta.

En el instante que dejó de hablar observaron cómo Caramon subía a la barca.

- ¡Bien! – musitó Undómiel -. ¡Manos a la obra!

Los dos volvieron a entrar en el agua con sumo cuidado para no hacer ruido. La barca de la Gwragedd Annwn había comenzado a avanzar de nuevo hacia la roca en la que empezaba a dibujarse de nuevo la puerta.

La valquiria y el nigromante esperaron a que la barca pasara de largo por delante de donde ellos se ocultaban para empezar a nadar detrás escondiéndose tras las pequeñas rocas y nenúfares que iban encontrando por el camino.

La Doncella del Lago y Caramon ya habían cruzado la puerta mágica y ésta empezaba a desaparecer. La grieta que se había formado en la roca se iba estrechando a gran velocidad y la luz que desprendía con fuerza iba haciéndose más débil.

Ashran y Undómiel nadaban con fuerza. “Mierda, no llegamos” pensó la muchacha, paró en seco de nadar y agarró la mano de su compañero. Balbuceó unas palabras que el nigromante fue incapaz de entender y una especie de corriente empezó a empujarlos a gran velocidad hasta que consiguieron entrar en la roca por un diminuto resquicio de la grieta que se cerró a los segundos. “Nos ha ido por poco” pensaron los dos. Ahora se encontraban en una profunda cueva con un pequeño canal de agua en el centro, a lo lejos vislumbraron la barca de la Doncella.

Esperaron un rato hasta perderla de vista para así poder hablar sin miedo a ser descubiertos.

- ¿Estás bien? – le preguntó Undómiel a Ashran. Parecía que el nigromante había tragado algo de agua mientras era arrastrado violentamente por la corriente de agua que ella había invocado -. No se me ocurrió nada más, lo siento -. El nigromante tosió un poco y le dijo a la muchacha con una sonrisa en la cara:

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Miér Sep 10, 2008 7:30 pm

-Veo que eres rápida y tienes ciertos singulares poderesss...- Dije pesadamente, haciendo que la sonoridad de la frase recayera en la última palabra, intentando ocultar la inusual rabia que removía mi negra y habitual calma interior.
"Será una estupenda golem cuando se muera... sobretodo teniendo en cuenta que probablemente la dama del lago dará buena cuenta de Caramon cuando descubra el engaño." Pensé, al tiempo que recordaba los rituales más oscuros que hay que llevar a cabo para la creación de un golem, y hacía inventario de los diferentes ingredientes que tendría que buscar para preparar las diferentes pociones.

-Bien, no es momento de echarse atrás ahora Undom… Aunque a partir de ahora el peligro de muerte sea un hecho palpable durante el resto del viaje.- Y levantando un dedo, toda el agua que empañaba mi ropa pasó a formar un pequeño charco en el suelo, quedando mis vestimentas totalmente secas.

Desviando una mirada nítida hacia Undomiél, le hice entender que deberíamos empezar a seguir a la dama del lago antes de que esta se perdiera en los laberintos de grutas subterráneas. Acto seguido, volviéndome otra vez hacía el agua, puse un pié en ella. Que en vez de hundirse pareció encontrar un soporte en la oscura superficie liquida, creando alrededor de mí planta una serie de ondulaciones en el agua.

Y antes de que tuviera tiempo de posar mi segunda extremidad en el agua, para empezar a andar sobre ella, de forma mágica y antinatural, como una exhalación, una sombra rompió la tranquilidad del lugar, y del agua salió una gigantesca cabeza de reptil. Una serpiente de colosales dimensiones había lanzado sus mortales colmillos hacía mí, pero en el último momento se desvió para atacar a mi acompañante, a la que pilló totalmente desprevenida.

Justo antes de que Undomiél pasara a mejor vida, el monstruo se paró en seco, y las olas que había levantado con su súbito movimiento chocaron contra la pequeña orilla en la que nos encontrábamos. Parecía realmente imposible que un animal de aquellas dimensiones tuviera tal extraordinaria velocidad, sin duda era un animal místico y mágicamente imbuido.

Lentamente el animal volvió a meterse en el agua y se mantuvo en la superficie manteniendo su lomo a la vista.

-Al parecer hemos encontrado un improvisado aliado. La nigromancia incluye una extraña relación con los reptiles, y de entre ellos las serpientes son los familiares mágicos más habituales de los nigromantes. Esta, en concreto, está ahora bajo mi influencia, y puedo controlarla mentalmente. Si fuera necesario, daría su vida por salvarme. Ella nos conducirá hasta el escondite de Gwragedd Annwn.-

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Miér Sep 10, 2008 8:43 pm

- Genial… - musitó Undómiel. Bajo la capa, sin que el nigromante pudiera verla, agarraba con fuerza su espada. El corazón le latía muy rápido. Unas milésimas de segundo más y habría atacado a ese reptil gigante. No le habría sido muy difícil acabar con él, al fin y al cabo ella era una valquiria bendecida con los poderes de los dioses, pero Ashran no lo sabía y la despreciaba por su aspecto humano frágil y delicado, ¿Por qué sino había permitido el nigromante que la serpiente se abalanzara sobre ella hasta el último instante? Para asustarla, sin duda.

- Sigamos a tu bicho – Undómiel se dirigía ahora a su compañero con cierta desconfianza. Desde el primer día había notado que aquel tipo no era trigo limpio, sin embargo se había encariñado con él poco a poco, “¡Qué estúpida he sido!” pensó la muchacha. Estaba enormemente resentida. Se había fijado en la expresión que Ashran dibujaba en su cara cuando hacía unos instantes la serpiente se dirigía violentamente hacia ella. Sí, sin duda el nigromante hacía rato que controlaba a esa criatura y le había gastado una broma de muy mal gusto.

Undómiel no confiaría más en ese tipejo, “En cuanto consiga la espada cada uno seguirá su camino” pensó la muchacha mientras caminaba desganada tras de Ashran. Se fijó en el elegante y pausado caminar de su compañero y se entristeció. “Qué farsa. Él me gustaba”.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Vie Sep 12, 2008 1:39 am

-Vaya chica...Acostumbrado como estoy al trato con los vampiros, no esperaba que unas palabras de agradecimiento salieran de tu boca, pero la dureza y la indiferencia que hay plasmada en tus vocablos no es lo que yo recordaba de las épocas en las que tenía más trato con la gente de bien. Quizás es por que los tiempos han cambiado desde entonces y la cortesía ya no es parte de la sociedad actual, aunque juraría, de la última vez que visité una taberna, que todo seguía si hace, más o menos igual. Así que más bien deberé de suponer que el hecho de que vivas sola en una cabaña del bosque puede haberte vuelto más austera. Aunque es una explicación que no termina de convencerme… Bien recuerdo como amablemente nos ofreciste cobijo y una taza de té en aquella noche en la que nos sorprendiste a Evangeline y a mí.- Suspiré con una leve sonrisa enmarcada por mis labios, sin llegar a enseñar los dientes, como el que se enfrenta a un difícil problema matemático al que empieza a ver la luz de la respuesta.

-Dime Undómiel, ¿Cual es la verdadera razón por la que quieres recuperar esa espada? Si bien es cierto que se atisba en tus ojos una razón de bien para querer recuperarla, nunca te has sincerado al respecto de este importante tema.- Dije, tratando de apelar a los recuerdos de la chica, con voz calmada y un tono cálido que inspiraba tranquilidad. Bordeando el tema que ahora me traía de cabeza, intentando que Undómiel se sincerara acerca de los pensamientos que la mantenían claramente preocupada. No era simple curiosidad, no podían enfrentarse a peligros mortales si ella le escondía algo, ¿Quizás era una trampa para intentar librar al mundo de mi magia negra? No creo…Aunque, ¿Que se puede esperar de un humano que te ha estado escondiendo poderes tan excepcionales como el que acababa de mostrarme? Para gente como yo, con tantos en enemigos en el orden mágico, cualquier hechicero podía volverse en mi contra.

Tosí repetidamente… Frenar a esa serpiente de sus instintos ancestrales había sido realmente difícil, cuando un reptil ataca a su presa, muy pocas cosas pueden frenarlo. De hecho, de no haber sido mi esencia nigromántica tan portentosa como para que la serpiente la hubiera sentido a tiempo, habría pasado a mejor vida sin tan siquiera haber tenido tiempo de teletransportarme a un lugar seguro, y solo el hecho de haber sido el primero en ser atacado me había dado el tiempo suficiente como para entrar en la mente del gigantesco animal y someterlo. Una de las primeras cosas que se le enseñan a un hechicero es que la magia necesita tiempo, y por eso hay que tener los hechizos preparados con antelación y a poder ser mantenerse alejado de la refriega del combate en todo momento. No obstante mi poder me había hecho obstinado, y me había hecho creer que no hay peligros que puedan sorprenderme gracias a mis mejorados sentidos. Esta claro que me equivocaba, y agradecía de corazón que hubiera sido un animal tan maravilloso como una serpiente, el encargado de recordármelo, o de otro modo mi inseparable amigo me hubiera tenido que resucitar de nuevo. Realmente era una experiencia desagradable pasar por aquel mal trago que representaba visitar las fauces del infierno.

Recuperándome de la tos seca que me había asaltado y me había hecho encorvar con una mano apostada en mi boca, puse mi mirada de nuevo en los ojos de Undómiel, esperando algún tipo de respuesta.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Vie Sep 12, 2008 9:46 pm

- ¿Uhm? ¿A qué viene todo esto justo ahora? – dijo Undómiel de lo más desconcertada. Desde que Ashran había decidido ayudarla a conseguir la espada nunca le había preguntada nada ni sobre ella ni sobre su tarea.

La muchacha caminaba a paso lento por el diminuto camino de piedra que había justo al lado del canal, mientras que Ashran avanzaba sobre el agua sin hundirse gracias al hechizo que había hecho tras el ataque de la serpiente. El inmenso reptil nadaba seseante guiándolos por aquellas grutas de apariencia interminable.

Undómiel miró de reojo a su compañero. Después de lo que había ocurrido con la serpiente ¿Debía confiar en él? Quizás había sido todo un malentendido. Quizás Ashran no había sido el culpable de que el reptil la atacara. “El tipejo este me gusta” volvió a pensar Undómiel y entonces dijo con cierta inseguridad:

- Pensaba… pensaba que… Bueno, de hecho tú me dijiste que me ayudarías sin saber nada, que te daba igual la espada. Y después de eso creí que no valía la pena contarte quién soy, ni de dónde vengo. Además, tampoco yo lo sé todo sobre ti ¿No? – la chica suspiró, ya no tenía en su voz ese tono de reproche y desconfianza con el que le había hablado a Ashran hacía unos instantes -. Conseguir la espada es la única forma que tengo de vengarme de Odin – el nigromante se mostró muy sorprendido, a lo que Undómiel añadió:

- ¡Sí! ¡Odin! ¡Odin! ¡Odin! ¡Dios de las tierras de Lebennïn y Tarmenel! – el tono de voz de la chica había ido aumentando, ahora gritaba con los ojos inyectados en sangre - ¡El dios de la bondad para algunos y del abuso del poder para mí! – Ashran parecía desconcertado -. ¡Oh! Perdona, me he dejado llevar por mis sentimientos, pero es que yo lo conozco… Sí, lo conozco a él y a muchos otros dioses del Valhalla. Trabajé para ellos durante muchos años ¡No! – Undómiel volvía a gritar -. ¡No les serví! ¡Me obligaron a hacerlo! ¡Y me obligaron a llevarme a miles de almas inocentes para que se convirtieran en einherjar! Eso es lo que hacen las valquirias: reclutar guerreros para los dioses. Eso es lo que soy, una valquiria. Pero cuando me di cuenta de que todo eso era… Era injusto ¿Sabes? Las personas son libres. Las almas, incluso después de la muerte, merecen ser libres. Por eso… Ahora… Quiero devolverle la libertad a esos guerreros a los que recluté para convertirse en esclavos de los dioses… Y esa espada es un objeto que me ayudará a liberar una alma en pena – tras su confesión, la muchacha miró con cierto miedo a Ashran -. He… he confiado en ti, no me falles.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Vie Sep 12, 2008 11:16 pm

Dándome cuenta de los fuertes sentimientos que desenterraban mis preguntas decidí no seguir con el tema. Sin embargo sus confusas palabras habían sido verdaderamente reveladoras, así que estaba acompañando a una valquiria… quién me iba a decir a mí que tras tanto tiempo conocería al fin un ser tan poco común. Lo poco que sabía de estos seres era lo que había podido escuchar de los cuentos e historias populares, y de hecho las citas acerca de las valquirias en los libros eran realmente escasas.

Tras andar un poco más por aquellos angostos pasadizos, parecidos a canales subterráneos, llegamos a una de tantas desviaciones y la serpiente sacó la cabeza del agua, y silbando con su lengua viperina, me indicó que era esa la dirección que debíamos tomar.

Ante nosotros se abría un pasadizo más pequeño que el pasadizo principal. Al principio las paredes de roca natural, iluminada por la luz de mi báculo, no parecían discernir de las que acabábamos de dejar atrás. No obstante, cuando nos adentramos un poco más por aquel tenebroso lugar, pudimos descubrir una macabra y estremecedora estampa, que hizo que me recorriera un familiar y cálido sentimiento. El escenario que se presentaba ante nosotros era algo realmente aterrador. Empanadas en las paredes, de lo que ahora resultaba ser una catacumba, había multitud de huesos y calaveras humanas, seguramente victimas del tiempo. Compañeros que seguramente habían muerto de viejos al lado de la dama del lago, obsesionados con su belleza o su encanto. Aunque realmente no dudaba que entre esos cadáveres, también hubiera el de algunos intrépidos, llamados por las riquezas de la Grawned Awn, o bien intentando salvar algún compañero extraviado, que habían entrado sin el permiso a su refugio.

Al fondo de la gruta, una tenue luz de color maragda brillaba con esfuerzo en la profunda oscuridad.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Sáb Sep 13, 2008 11:48 pm

A Undómiel no le agradaba aquel lugar, llevaba ya un rato con expresión de disgusto y con el estómago un poco revuelto. No le gustaba el hecho de ver tantos esqueletos y restos humanos. Además sentía una profunda pena por esa Doncella del Lago que estaba condenada a sufrir la muerte y pérdida de sus amantes constantemente.

- Démonos prisa – la muchacha aceleró el paso esquivando los huesos y calaveras que estaban esparcidos e intentando no mirarlos.

Al llegar al final del túnel observaron admirados el paisaje que tenían en frente. Y Undómiel dijo desconcertada:

- Parece… parece que no nos hayamos movido. Este lugar es como el lago de Leannan, es igual – efectivamente, se encontraban en un lago exactamente igual al que habían dejado atrás: con las luciérnagas, árboles y flores blancas que caracterizaban el lago de Leannan. La única diferencia del paisaje era el pequeño islote que se encontraba en el centro.

- Ahí vive la Gwragedd Annwn – dijo Undómiel sonriente mientras señalaba con el dedo la pequeña isla -. Según me dijo el Bosque… vive en una casita de madera, aunque desde aquí no consigo verla – la valquiria intentó agudizar su vista cerrando levemente los ojos -. No, no logro verla, aunque allí… – volvió a señalar la isla aunque esta vez intentaba que su compañero se fijara en lo que se escondía entra unas rocas del islote - …allí está su barca ¿La ves? – Ashran asintió.

- Bien, deberemos mojarnos de nuevo, es la única manera de que no nos vea – la chica sonrió al nigromante y continuó:

- Esta vez intentaré no ahogarte.

Se metieron en el agua y empezaron a nadar calmadamente, ahora ya no tenían prisa, ya habían conseguido llegar muy lejos y era mejor ser prudentes.

Undómiel dejó de nadar de golpe, agarró la mano de Ashran para que también se detuviera y dijo:

- Aquí debajo hay algo… - en ese instante una enorme aleta escamosa sobresalió del agua de forma fugaz justo al lado de donde ellos se encontraban:

- ¡Un dragón acuático! – el Bosque le había advertido a Undómiel de que la Doncella del Lago era peligrosa pero jamás se habría imaginado que tenía un dragón acuático como mascota.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Dom Sep 14, 2008 1:36 am

Un gesto de horror enmarcó mis facciones mientras la presencia de aquel monstruo enturbiaba mis sentidos. Un profundo miedo ancestral se apoderó de mí y me quedé absolutamente paralizado durante un breve instante.

Tras perder la concentración, perdí también el control sobre la serpiente gigante, que al verse liberada, huyó del místico dragón tan rápido como pudo, metiéndose de nuevo por entre las grutas por las que habíamos venido.

Cuando conseguí sobreponerme y retomar el control sobre mis músculos, agarré por la mano a Undómiel y realicé un hechizo de levitación para mantener las distancias con aquel nuevo peligro que nos acosaba. Mientras nos elevábamos por el aire, lancé un conjuro que creó una densa y oscura neblina alrededor del dragón de agua, cegándolo.
Era consciente que la magia se disiparía rápidamente, al ser los dragones seres muy resistentes a la magia. Pero esos breves momentos de calma nos darían la oportunidad de trazar un plan, e incluso de elegir entre huir o luchar.

Si huyamos ahora, quizás podríamos volver en otro momento, y tratar de llegar hasta la dama del lago sin perturbar al dragón. Quizás con algún hechizo ilusorio que nos hiciera invisibles a sus sentidos. Aunque ahora que el dragón estaba atento, eso sería imposible, para ese plan la única opción sería dejar pasar el tiempo, aprovechando esas grutas para mantenernos a salvo hasta que el dragón se olvidara de nosotros.

Una vez en el aire, a una distancia prudencial del peligroso animal, miré a Undómiel directamente a los ojos y entrelazando nuestras miradas le transmití mis pensamientos acerca de nuestras opciones, que como un fogonazo de luz, pasaron por su mente. No podían perder el tiempo con cháchara.

-¿Y bi-bi… bien?- balbuceé con la mirada fija otra vez hacia el dragón que permanecía en el agua.

Pero en cuanto pronuncié estas palabras, la entrada por la que habíamos accedido a ese lago subterráneo, quedó bloqueada por una sólida puerta de metal, evitando la huída estratégica con la que contaba. En ese momento admiré por enésima vez el instinto de las serpientes, que había hecho huir a la serpiente gigante en cuanto tuvo la oportunidad.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 

La liberación de los Einherjar

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 2 de 3.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Permiso de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
 :: Las Tierras de Tarmenel :: El Bosque Vivo de Aldúya-
Publicar nuevo tema   Responder al tema