Totalmente anonadado ante la experiencia que acababa de acontecer ante mis ojos, me agarré fuertemente a mi acompañante, para no caer. Y al mismo tiempo, concentré todo mi poder mágico para realizar una invocación, que el dragón interpretó como un ataque, y trató de alcanzarnos con una nueva llamarada, esta vez sin embargo estábamos fuera de su alcance, y pude realizar el conjuro sin ningún problema.
En unos breves instantes al agua se volvió agitada, y cinco salmones enormes, de más de cuatro metros empezaron a aletear en ella. Imbuidos por un fuerte olor de pescado fresco, que inevitablemente se volvió irresistible para el dragón, que decidió que era de mayor provecho comer esos apetitosos pescado que perseguir un par de insectos voladores.
-Ah...buf...Creo que con esto lo mantendremos distraído... un buen rato. Dirijámonos... hacia nuestro objetivo.- Dije jadeando por el esfuerzo, el miedo y el estrés.
_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
