Indice­FAQ­Buscar­Miembros­Grupos de Usuarios­Registrarse­Conectarse
Publicar nuevo tema   Responder al temaCompartir | 
 

 La liberación de los Einherjar

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: La liberación de los Einherjar   Dom Sep 07, 2008 9:18 pm



Acababa de amanecer. Los primeros rayos de luz se colaron en la estancia a través de un resquicio de la ventana. El interior de la cabaña quedó vagamente iluminado haciendo que los pocos muebles y objetos antiguos que allí había parecieran aún más viejos de lo que eran.

Undómiel yacía en la cama, profundamente dormida. Bajo su brazo, acurrucado, descansaba Mukka, su mascota. Poco a poco, la muchacha se despertó. Se quedó allí tendida unos minutos intentando acostumbrar sus ojos a la luz y pensando en las palabras que Ashran le había dicho el día anterior: “Mañana al medio día vendré a visitarte”.

Undómiel se incorporó y bostezando corrió la cortina, observó a través de la ventana los altos árboles que se alzaban alrededor de la diminuta cabaña. En aquella zona del bosque apenas llegaban los rayos del sol. Las copas de los arboles eran tan tupidas que filtraban la luz, suavizándola. Miles de luciérnagas revoloteaban durante el día supliendo la falta de sol y dándole un aire místico al bosque de Aldúya.

La muchacha, seguida de Mukka, salió de la cabaña y se adentró en el bosque. A cada paso que daba rompía el perfecto silencio en el que estaba sumido aquel lugar; las hojas que cubrían todo el suelo, formando una especie de alfombra de colores rojizos, crujían con agresividad a cada pisotón. Llegaron a un pequeño montículo de tierra en el que Undómiel se sentó con las piernas cruzadas. La muchacha cerró los ojos y sonrió con dulzura. Poco a poco fue separándose del suelo y se quedó levitando a unos pocos centímetros de tierra, incluso su pelo y ropa levitaban, moviéndose ondeantes como si estuviera bajo el agua; las hojas empezaron a revolotear a su alrededor. Undómiel seguía sonriendo, con cara de éxtasis, mientras Mukka observaba con fascinación el espectáculo. La valquiria se pasó horas así.

De golpe, oyó un crujir de hojas detrás suyo. Undómiel, que levitaba con las piernas cruzas, se incorporó en el aire y se dejó caer al suelo, las hojas que la rodeaban se quedaron quietas unos segundos, flotando en el aire y de golpe cayeron. La valquiria se giró con cara desafiante. No veía a nadie, pero sentía que tras la maleza alguien la observaba.

- Ashran, ¿Eres tú?

_________________


Última edición por Undómiel el Miér Sep 10, 2008 9:31 pm, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Dom Sep 07, 2008 11:07 pm

De entre los arboles aparecieron dos figuras. Undomiél fué capaz de reconocer a Ashran, que avanzaba gracilmente por entre el follaje caído, evitando que su capa se enganchara con la maleza. Tras de sí, un guerrero muy alto y musculado, andaba torpemente por aquél lugar, levantando apenas los pies del suelo para andar.

El extraño se movía lentamente por el bosque, a pesar de sus largas piernas, y su vestimenta totalmente llena de arañazos denotaba que se había ido enganchando con las ramas y los arbustos durante todo el viaje hasta aquel recondito lugar.

- Tal y como te prometí. He venido.- Anuncié, con mi caracteristica inexpresividad fijada al rostro. Y aproveché para acercarme más a la bella valquiria.

Al darme cuenta de que ella miraba, con sorpresa en los ojos y extraña expresión en la cara, a mi acompañante, deducí que debería darle alguna explicación.

-Él es mi siervo, creo que se llamaba Caramon... Un bárbaro de la tribu de los Shur-Ikaili. Gente de pocas palabras, aficionados a las peleas y a la lucha. De vivo fué un gran lider para su clan, pero tras su muerte se ha convertido en mi golem. Resulta irónico que alguien acostumbrado a mandar sobre los demás, ahora esté totalmente falto de voluntad y se haya convertido en el más fiel de los siervos. No és tan habilidoso ni ágil como lo fué en vida, pero esta dotado de una fuerza descomunal-

Tras estas palabras el golem del nigromante hizo una leve reverencia.

-Será él quien sirva de señuelo.-
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Dom Sep 07, 2008 11:29 pm

Undómiel carraspeó un poco. Tenía las mejillas coloradas y aspecto de haber hecho un duro ejercicio físico. Miró a Caramon con curiosidad, fijándose en cada detalle de su vestimenta y en cada uno de sus movimientos inexpresivos. No le gustaba la idea de utilizar el cuerpo de un muerto pero no tenía más opción. Miró con algo de reproche al nigromante y dijo:

- Las Gwragedd Annwn no son estúpidas, espero que funcione – de golpe la muchacha se sonrojó un poco e intento evitar encontrarse con la fulminante mirada de Ashran y dijo titubeante:

- Yo… ahora… - carraspeó de nuevo -. Estaba hablando con el Bosque – agachó un poco la cabeza y se puso más colorada -. De hecho llevo debatiendo con él varias horas, al final quiso decirme el paradero de la Doncella del Lago que buscamos, también me ha dicho que no nos será fácil conseguir la espada… - la muchacha dejó escapar un suspiró y continuó:

- En una de las rocas del lago de Virendell – al ver la expresión del nigromante, Undómiel intuyó que Ashran no tenía ni idea de dónde se encontraba el lago y se apresuró a añadir:

- ¡Oh! El lago está a una hora caminando, llegar hasta allí no es ningún problema. Como te decía, en una de las rocas que sobresalen del agua aparece un hueco, cómo una puerta mágica, cada vez que entra o sale la Gwragedd Annwn. Tras la puerta hay una especie de canal que traviesa la gran roca – el nigromante parecía sorprendido -. Sí, tendremos que nadar. El canal lleva hasta un lago con una isla en el centro, allí habita ella. Debemos llegar hasta la isla, ya que dudo mucho que la Doncella del Lago lleve consigo la espada cuando salga de su escondite – el nigromante parecía reacio a mojarse, así que antes de que pudiera decir nada Undómiel añadió:

- Me temo que es la única entrada, ya que se trata de un lugar protegido por magia. Así que cuando la Gwragedd Annwn salga para buscar… - la muchacha titubeó unos segundos y continuó:

- Cuando salga a buscar a tu monigote, si es que sale claro – dijo con tono despectivo mirando al golem. Le parecía imposible que ninguna mujer fuese de la raza que fuese se fijara en semejante ser inexpresivo y torpe -. Seguiremos su barca nadando, debemos nadar cerca de ellos para que no se cierre la puerta cuando entren, pero no debemos dejar que nos vea. El Bosque me advirtió de que la Doncella del Lago es peligrosa – Undómiel dejó de hablar para coger aire-. En cuanto anochezca iremos allí ¿Qué te parece?

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Dom Sep 07, 2008 11:53 pm

-Bien, veo que lo tienes todo planeado.- Dijé tajante.-Aunque al parecer todavía albergas muchas dudas acerca de mis capacidades.- Dediqué una corta sonrisa a Undomiél, tratando de inspirarle cierta confianza.

-Como veras yo también he hecho mis deberes.- Saqué un pequeño frasco de vidrio que contenía un liquido de color gris neutro de mi bolsillo.-Esto es una poción hecha a partir del corazón de un basilisco, hará que mi siervo sea irresistible para la Gwragedd Annwn. Y si a eso le sumamos el hechizo ilusorio que tengo preparado, que nublará y confundirá los sentidos de ella, esta parte del plan debería de salir bien.-

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Lun Sep 08, 2008 12:01 am

En el instante en el que el nigromante terminó de hablar, Caramon tropezó estrepitosamente con una diminuta piedra y cayó al suelo como si de un ser inanimado se tratase. Ni siquiera extendió los brazos, como cualquiera habría hecho, para amortiguar la caída.

Se quedó unos segundos de cara al suelo sin hacer ningún movimiento. El nigromante y la valquiria se miraron y luego volvieron a fijarse en Caramon. El golem se levantó con muchas dificultades y se quedó de espaldas a ellos, luego se giró lentamente hasta que pudieron verle la cara y les sonrió. La expresión del que había sido un gran guerrero y líder de clan era ahora de lo más cómica. Se había hecho varios rasguños por todo el cuerpo; de la nariz salía un hilillo de sangre que se deslizaba serpenteando hasta la boca del muchacho tiñéndola de color rojo; además, del impacto se le había caído uno de los incisivos dejando un enorme hueco en su inocente sonrisa. Aún y así él seguía inmóvil con esa expresión de felicidad en la cara. Undómiel no pudo contenerse y empezó a reírse a carcajada viva:

- Creo que con un solo frasco de tu poción nos vamos a quedar cortos – volvió a carcajear, y su risa resonó por todo el bosque. La muchacha se secó los ojos y suspiró con una sonrisa dibujada en la boca -. Me cae bien este golem tuyo, cuando terminemos con todo esto lo enterraremos para que descanse en paz – Undómiel se acercó a Caramon y le dio unas cariñosas palmaditas en el hombro. Miró el cielo y le dijo a Ashran:

- Será mejor que esperemos en la cabaña hasta que anochezca – la joven empezó a adentrarse en el bosque para regresar a lo que había sido su hogar durante tantos meses. Iba hablando con Mukka mientras se alejaba, aunque más bien parecía que hablaba sola:

- Uhm... Me apetece comer un buen estofado, como los que hacía aquel hombre de… ¡Vaya! ¡No recuerdo de dónde era! – el nigromante, que ya había perdido de vista a Undómiel seguía oyendo su monólogo, cada vez más lejano -. Pero estaba muy bueno, sí, sí, muy bueno. Qué tiempos aquellos, me pasaba el día comiendo. Estofado, estofado… - se había puesto a canturrear y entonces dejó de oírla.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Lun Sep 08, 2008 12:18 am

"Vaya, un ser curioso esta valquiria. Aunque he podido escrutar su rostro, no he conseguido llegar hasta su verdadera personalidad. Al parecer su corazón alberga un poco de oscuridad, pero ella parece intentar extirpar esa parte de sí misma. Quizás debería intentar convencerla de los poderes que atorgan el caos y maldad... Aunque bien mirado, seguramente sería una discípula pésima. Demasiado segura de sí misma e independiente como para dejarse seducir por el lado oscuro." Pensé.

Y enfrascado como estaba en mis pensamientos, cuando me quise dar cuenta, la chica ya había desaparecido dejándome solo al lado de mi gólem.

En un envite de razón volví a preguntarme por enésima vez que era lo que estaba haciendo en ese lugar, dejándome guiar por mis atrofiados sentimientos por primera vez desde hacía mucho tiempo. Realmente no podía creer que esa insoportable criatura hubiera conseguido llegar hasta mi mustio y negro corazón.

El caso es que había algo en el brillo de sus ojos, en su energía, en su empeño por proteger a los más débiles y cambiar el mundo, que me recordaba a mi mejor amigo en la academia de magia. Esos habían sido los mejores años de mi vida, y eran esos recuerdos los únicos que podían llegar a despertar sentimientos positivos en mi persona, por muy débiles y frágiles que fuesen.

Otra vez me había perdido en mis recuerdos, haciendo memoria acerca de esos tiempos. Invadido por una calida sensación de desasosiego y rabia, por lo que suponía para mi experimentar esa clase de sentimientos, mi mente volvió a tomar posesión de mi cuerpo. Acto seguido emprendí el camino hacia la vivienda de Undomiél, que ya debía de haber llegado hasta sus “aposentos”, si es que se les podía llamar así.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Lun Sep 08, 2008 12:37 am

La valquiria, el nigromante y el gólem pasaron la tarde en la cabaña. Ashran gastó la mayor parte del tiempo sentado al lado de la ventana observando el revolotear de las luciérnagas y pensando en sus cosas. Mientras, Undómiel jugaba con Mukka. En realidad intentaba enseñarle algunas órdenes como se les enseña a los perros, pero era algo imposible ya que para Mukka era todo una especie de juego. Caramon, sentado en el suelo de un rincón de la habitación, seguía sonriendo inocentemente. Undómiel le había intentado curar las heridas de la caída, aunque sin mucho éxito ya que al estar muerto su piel no se regeneraba ni sus heridas cicatrizaban a la velocidad habitual.

Al anochecer, desapareció el silencio en el que solía estar sumido el bosque de Aman. Miles de grillos empezaron a entonar su propia melodía desde sus más recónditos escondites. Los altos árboles, seguían sin dejar ver el cielo, pero ahora se movían ligeramente, como impulsados por una suave brisa imperceptible para los humanos. Las hojas rojizas que cubrían la tierra del bosque también eran impulsadas por este viento mágico y de vez en cuando se levantaban del suelo formando pequeños remolinos. Las luciérnagas brillaban con más fuerza que durante el día e iluminaban cada rincón de aquel hermoso lugar.

Undómiel cogió en brazos a Mukka y la ató con delicadeza a una cuerda que estaba fuertemente sujeta al pie de la cama. El pequeño monstruo se resistió y echó una mirada de reproche a su dueña:

- Lo siento Mukka, es peligroso, debes quedarte aquí – la valquiria se ató la funda de la espada alrededor de la cintura y se puso una larga capa de color negro que le llegaba hasta los pies. Mientras se cubría con la amplia capucha de la capa le dijo a Ashran:

- Es la hora ¡En marcha!

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Lun Sep 08, 2008 12:47 am

Los tonos agudos de aquellas palabras se clavaron en mi mente, como agujas de coser en un ovillo de lana, sacándome de golpe de mi ensoñación y de los pensamientos oscuros en los que mi mente se había visto sumida al caer el ocaso sobre aquel místico bosque.

Me había pasado la tarde repasando algunos hechizos y una ligera jaqueca se había instalado en mi mente. El arte de la magia necesita y exige una dedicación constante. Y por supuesto un permanente y arduo estudio de sus intrínsecos secretos de forma continuada.

Me levanté medio tambaleándome, pero enseguida recuperé la habitual seguridad en mis pasos. Dirigí una fugaz mirada hacia Undomiél, que estaba expectante.

- En un momento estaremos listos.- Me agaché hacia mi golem, al que le estaba cayendo la baba… Levante un dedo en el aire, que empezó a brillar con fuerza. Lo acerque a la frente de Caramon, y mientras lo hacía una leve brisa empezó a soplar. La brisa, que salía de mi dedo se volvió en un intenso viento en cuanto éste toco su piel, eran los vientos de la magia. En un instante todo había terminado, me di la vuelta para salir del habitáculo y el golem me siguió. Pero ahora su aspecto había cambiado, empezando por su mirada, que se había vuelto mucho más intensa y daba la sensación de albergar mucha vida en su interior. Además sus heridas habían quedado ocultadas, y Caramon se movía ya con la soltura que había tenido en vida. Cuando éste pasó por el lado de la valquiria, esta pudo sentir el aire más cargado a su alrededor.

-La magia es ahora muy viva en él, tanto que se puede sentir hasta con los sentidos convencionales.- Me apresuré a aclarar.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Undómiel
Valquirias
Valquirias


Cantidad de envíos: 18
Edad: 20
Fecha de inscripción: 06/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Mar Sep 09, 2008 1:11 am

- ¡Oh! Ya lo he notado, el aire… el aire se ha vuelto espeso – dijo Undómiel y acto seguido miró a Caramon. “Ahora es bastante más atractivo” pensó la muchacha y no pudo contenerse de sonreír con dulzura al golem.

De golpe, la valquiria sacudió la cabeza intentando deshacerse de las distracciones.

- ¡Se nos va a hacer tarde! ¡En marcha! – Undómiel agarró la mano de Caramon y salió disparada por la puerta. El nigromante puso cara de resignación y la siguió.

Los guió por un estrecho sendero de tierra que las luciérnagas iluminaban con empeño.

- Parece que nunca se cansan de revolotear –dijo de golpe la muchacha señalando con el dedo a una de las lucecitas que flotaban por el aire -. Me refiero a las luciérnagas. Siempre están aquí, ya sea de día o de noche. Impasible. Incansables. Parece que estén librando una constante batalla contra la oscuridad. Ya verás cuando lleguemos al lago de Leannan, está repleto de ellas. Revolotean sobre toda la superficie del agua. Es bonita la luz que hacen ¿No crees? – Undómiel miró al nigromante esperando una respuesta, pero no dijo nada y continuaron avanzando en silencio.

Tras una hora de camino, Undómiel se detuvo y con voz susurrante se dirigió a Ashran:

- Ya hemos llegado – dio unos pasos hacia delante y se escondió tras unos matorrales. El nigromante y el golem se acercaron a ella.

- ¡Agachaos! Que desde aquí puede veros – y tiró con fuerza de la capa de Ashran para que se ocultara con ella.

Escondidos tras el matorral observaron con fascinación el hermoso lago que descansaba frente a ellos. No era un gran lago, más bien pequeño. Y como había dicho la valquiria poco antes, miles de luciérnagas sobrevolaban la tranquila superficie, mientras ésta reflejaba la luz de los pequeños insectos.

De las cristalinas aguas sobresalían de vez en cuando los delgados y elegantes troncos de unos árboles que habían arraigado en la profundidad del lago. Sus altas copas estaban pobladas de flores blancas que caían con elegancia hasta quedarse flotando en la superficie de las aguas.

- ¿Ves? – Undómiel señaló con el dedo una gran roca cercana a la orilla que sobresalía del agua -. Esa es la roca de la Doncella del Lago. Dile a Caramon que se acerque a la orilla. Mientras tanto nosotros nadaremos hasta esas rocas de allí y nos ocultaremos tras ellas. En cuanto la Doncella recoja al golem y regrese a su casa nosotros la seguiremos. No podemos arriesgarnos a entrar cuando salga porque podría vernos con más facilidad. Y… - la muchacha puso cara pensativa repasando cada uno de los pasos que debían seguir e intentando no dejarse nada -. ¡Ah! Recuerda, debemos ser rápidos, la puerta mágica se cerrará a los segundos de que la Doncella entre. ¿Entendido? – Undómiel sonrió a Ashran. Estaba emocionada. Muy emocionada. Llevaba meses esperando ese momento. Por fin conseguiría la espada que tanto ansiaba.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ashran
Nigromantes
Nigromantes


Cantidad de envíos: 38
Fecha de inscripción: 07/09/2008

MensajeTema: Re: La liberación de los Einherjar   Mar Sep 09, 2008 12:50 pm

-Entendido. Aunque antes tendré que añadir un último detalle al plan.- Saqué otra vez el frasco con la poción de basilisco. En esta ocasión el gris neutro había pasado a una paleta de colores plateados que giraban dentro del frasco creando en su interior un remolino brillante.

Con cuidado metí un dedo dentro del recipiente. Al contacto con mi piel, la sustancia que este contenía se quedó adherida a la yema de mi dedo. Con un grácil movimiento alcé esa misma mano hacia los cielos, y un finísimo hilo la siguió en su recorrido, hasta quedar el frasco totalmente vacío. Un giro de muñeca y el argentado hilo empezó a girar sobre la cabeza del golem, que con escrutante mirada, no perdía detalle del ritual. Luego, como si fuese humo, la poción empezó a entrar por su nariz y por su boca, haciendo que Caramon quedara suspendido en el aire por unos segundos. Cuando éste volvió a tocar el suelo, su piel irradiaba una tenue luz del color de la luna.

-Bien, ya está todo listo.- Dije apresuradamente.-Debemos dar-nos prisa.- Dije mientras Caramon se acercaba con paso firme hacía la orilla del lago, al tiempo que entonaba una bella y calmada sonata élfica dirigida a la dama del lago.

_________________
La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 

La liberación de los Einherjar

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 3.Ir a la página : 1, 2, 3  Siguiente

Permiso de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
 :: Las Tierras de Tarmenel :: El Bosque Vivo de Aldúya-
Publicar nuevo tema   Responder al tema