Dejé unas cuantas monedes encima de la barra, y en poco tiempo la dueña del lugar nos sirvió una jarra llena de la mejor cerveza del lugar, con la espuma rebosando.
- Para ti. Así pues, ¿Has oído hablar nunca acerca de los swanit?-Dije con voz vehemente, haciendo gestos con las manos para que cogiera la cerveza.
-Bien... son criaturas sumamente antiguas, arcanas diría yo. Viven en los desiertos des de los albores del tiempo conocido y seguramente seguirán aquí cuando nosotros ya no estemos.- Bebí un buen trago para que las palabras me salieran más fácilmente y retomé la explicación.
-Muy pocos son los afortunados que los han visto y luego han podido contarlo, pero entre ellos se encontraba mi primer maestro, que me contó historias acerca de ellos y su propia vivencia con estos horribles monstruos.- Voltee los ojos hacia la derecha, intentando recordar las enseñanzas hacia tan tiempo recibidas.
-Al parecer, las armaduras más portentosas de todo el mundo son las hechas usando el caparazón de este animal, sus propiedad más preciada es una insuperable dureza, ni tan siquiera superada por las armaduras imbuidas mágicamente, que junto a lo liviana que resulta, no incomoda en los movimientos, sino que se amolda a tu cuerpo perfectamente. Pero no solo esto, al parecer la sangre que corre por el cuerpo de un swanit es capaz de restaurar cualquier herida mortal, aunque por desgracia una dosis demasiado elevada es el peor de los venenos, así que solo se puede usar una vez en la vida…- Hablaba con voz pausada y con un tono muy bajo, para evitar despertar la atención de curiosos.
- Hay tan pocos de estos seres a lo largo del desierto, que encontrar uno ya es toda una proeza, no obstante, tratar de cazar uno es una autentica locura, una temeridad solo a la altura de un desquiciado, de un demente.
Los swanit son gusanos gigantescos que viven enterrados en la arena, su cuerpo esta cubierto por la parte superior por el impenetrable caparazón, y cuando sale de la protección de la arena en la que se mantiene enterrado todo el tiempo, solo expone partes totalmente protegidas. Cuando uno de estos ataca, no hay fuerza que lo pueda detener, y sus bocas circulares, unas dentro de otras, formando un entramado de destrucción, arrasan todo lo que tocan. No obstante, lo más increíble de estos animales, no sino otra que sus sentidos y su velocidad. Son capaces de oír el crujido de la arena al ser pisada a quilómetros de distancia y una vez en la superficie notan las vibraciones del aire y el calor que desprenden los cuerpos.
Y no importa lo rápido, fuerte o poderoso que seas, si estas pisando la arena, estas en su territorio, pues la controla a su voluntad, hundiéndola a su merced o levantando pequeñas tormentas de arena.
Suelen estar en letargo durante cientos de años, pero cuando necesitan comer, pueden llegar a arrasar pueblos enteros.
No obstante hay algo para lo que estos voraces depredadores no están preparados, y esto, compañero, es la lluvia. Pues confunde sus sentidos y nos da ventaja. No digo que lo consigamos, pero es la mejor de las oportunidades, ya que hace unos días tan solo, alguien avistó a un swanit no muy lejos de aquí, y tengo algo que le hará salir de su escondite.
No hace falta decir, que la recompensa que obtendrás no será solo de una increíble generosidad económica, sino que podrás disponer de la mejor armadura jamás creada.
Así pues, ¿me acompañaras?-
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La oscuridad se cernira sobre el mundo
los relámpagos hendirán el cielo
los ríos bajarán convertidos en sangre
y la guerra sacudirá la tierra.
Las legiones de no muertos se alzarán de sus tumbas
la muerte guiará sus pasos
y su único proposito será conquistaros
