Nombre: Ashran, conocido entre los humanos como "El nigromante" y entre los vampiros como "Batosai".
Edad aparente: 30 años
Edad real de la criatura: 177 años
Sexo: Masculino
Raza: Nigromante
Región de Origen: Asheviere, pueblo natal de Ashran. Situado en las recónditas regiones montañosas de Rodyn.
Profesión: Fiel siervo de cualquier vampiro poderoso, la nigromancia.
Descripción Física: Alto, de complexión delgada y apariencia frágil. Porte altivo y elegante. Pelo rubio, tez blanquecina y atractivo. Y confiriéndole un aire de misterio, unos ojos plateados de mirada inquietante, antinatural y sobrehumana. Cuando lo ves te da la sensación de que podría sobrevivir a una guerra termonuclear.
Personalidad: Esquivo y distante, servil ante sus señores y arrogante ante el resto de criaturas. De labia extraordinariamente hábil y dejando la sensación siempre a todos de que les desprecia.
Historia:
Desde pequeño ya mostró aptitudes para la magia, empezó su adiestramiento con el mago de la aldea que le enseñó los principios de la magia y lo educó para que creciera como persona inculcándole valores como no usar la magia para el propio beneficio o no sentirse atraído por la magia negra.
Cuando todavía era pequeño, su padre fue detenido y ejecutado tras asesinar a su hermano y a su mujer, la madre de Ashran, en un ataque de odio al encontrarlos yaciendo en su propia cama.
Con el tiempo, al entrar en la adolescencia y para poder alejarse de su pueblo natal que tan malos recuerdos le traía, quiso ir a aprender magia a la torre de Kazzlun , conocida desde antaño como centro de educación en las artes de la magia, y regentada durante los últimos tiempos por el poderoso archimago Qaydar. Durante su estancia allí, Ashran, desarrolló un extraordinario poder y dominio de la magia que le hicieron un sitio entre los mejores aprendices de la torre. Con el tiempo su nivel superó con creces el de los demás aprendices e incluso superó a sus profesores, momento en el qual Qaydar se fijo en él y lo convirtió en su aprendiz, permitiéndole conocer todos los secretos de la magia, que solo un archimago era capaz de comprender, y de los cuales Ashran se nutrió y aprendió convirtiéndose en una eminencia entre la sociedad mágica y llegando a un cargo importante en la misma como líder de la unidad especial de magos.
Durante todo este tiempo conoció a su gran amor, Lunnaris, con la que compartió todo su corazón y con la que llegó a ser feliz, olvidando incluso su turbulenta niñez.
Pero aún y siendo, a sus tempranos 25 años, un miembro reconocido de la sociedad y aún habiendo encontrado el amor, aún no había conseguido superar sus traumas de niñez y cuando murió su amada, Lunnaris, tras una grave enfermedad, sin que él pudiera hacer nada para salvarla con los conocimientos que tenia de la magia, se vio sumido en una extremada tristeza y una profunda oscuridad.
Intentando cambiar lo sucedido, y haciendo caso omiso a lo que había aprendido acerca del tema, Ashran empezó a estudiar la magia negra, que se le presentó como el único atisbo de esperanza en un corazón ennegrecido por el dolor. En el proceso, se fue distanciando de toda la sociedad hasta que se aisló por completo y teniendo como única compañía el cuerpo inerte de su amada, que guardaba en un frasco gigantesco de formol, como símbolo macabro de su locura.
Cuando por fin consiguió todos los conocimientos necesarios para llevar a término la resurrección de su amor Lunnaris, empezó con el siniestro ritual. Lo que él no sabía es que la magia negra conlleva la perdida de tu humanidad, de algo tan importante como imperceptible, de tu propia alma. En medio del ritual tuvo lugar un terrible incidente y un espíritu del inframundo apareció para comerse su alma y fusionarse con su propia esencia.
Fue en ese momento en el que dejó de envejecer para siempre jamás y en el que sus ojos perdieron los rasgos humanos para volverse plateados, fríos, siniestros. Su espíritu se había fusionado con el espíritu de Talmannon el mago más cruel y despiadado de todas las eras, que había esclavizado la humanidad durante décadas y que había sido el más horrible conocedor de los secretos de la magia negra. La dualidad de la mente de Ashran le haría parecer un loco desde entonces. Él continuaba siendo el mismo, pero un oscuro compañero compartiría su espíritu para el resto de su vida.
Tras este suceso tenía el poder suficiente como para resucitar a su amada, pero también era poseedor del desgraciado conocimiento que le permitía sabe que aunque resucitase el cuerpo de Lunnaris, este solo sería un receptáculo sin alma pues esta no podía ser recuperada por ningún método y por tanto su corazón terminó de morir, como lo había hecho su alma. Desde entonces su única ambición sería el obtener todo el poder posible para poder extender el mal por el resto del mundo, y era conciente que la única forma de obtener el poder necesario era sirviendo a los auténticos siervos del mal, los vampiros, criaturas parecidas a él por haber vendido su alma al diablo.
Gustos: El poder, la nigromancia. Los reptiles y las criaturas de la noche.
Disgustos: Los seres débiles y sin poder.
Habilidades: Una inteligencia sobrehumana. Un dominio de la magia extraordinario, el poder de un espíritu del inframundo. Su esencia doble le permite poder autoresucitarse con un buen puñado de tiempo, ya que su cuerpo ya no le es perteneciente en su totalidad.
Debilidades: La magia negra ha dejado su cuerpo más débil de lo que sería por un humano normal y se fatiga y tose con regularidad. El uso de hechizos poderosos lo deja muy debilitado. Es en parte humano. No es rival para las criaturas más poderosas de este mundo.
Datos Anexos: Posee el báculo de Ayshel, un poderoso artefacto que contiene parte de la esencia de un unicornio y que le permite amplificar sus poderes.
Tiene además Shisskatcheg, el anillo de las serpientes, que le permite leer mentes débiles y le permite mantener contacto telepático a larga distancia con los miembros de su confianza. Su cuerpo no tiene sangre, con lo que no puede ser convertido ni en vampiro ni en lobo, ni en nada raro.
